Reseña: El Nombre del Viento - Patrick Rothfuss

15 noviembre 2014


Título: El Nombre del Viento
Título Original: The Name of the Wind
Autor: Patrick Rothfuss
Saga: El Nombre del Viento #1
Editorial: Plaza y Janés
Encuadernación: Tapa blanda
Páginas: 880


En una posada en tierra de nadie, un hombre se dispone a relatar, por primera vez, la auténtica historia de su vida. Una historia que únicamente él conoce y que ha quedado diluida tras los rumores, las conjeturas y los cuentos de taberna que le han convertido en un personaje legendario a quien todos daban ya por muerto: Kvothe... músico, mendigo, ladrón, estudiante, mago, héroe y asesino.
Ahora revelará la verdad sobre sí mismo. Y para ello debe empezar por el principio: su infancia en una troupe de artistas itinerantes, los años malviviendo como un ladronzuelo en las calles de una gran ciudad, y su llegada a una universidad donde esperaba encontrar todas las respuestas que había estado buscando.


Había una vez un hombre corriente que tenía una vida normal y sin sorpresas. Pero no siempre fue así. Había una vez un niño que vivió mil aventuras, se convirtió en hombre y también en leyenda. Y esta es la historia de ese niño, ese adolescente, ese hombre. Esa leyenda.
¿Quién, a estas alturas, no ha oído hablar de Kvothe alguna vez? Deben de ser muy pocas las personas que se mueven por este mundillo que no lo hayan hecho. Yo, antes de saber de la existencia de este libro, ya conocía este nombre y había visto dibujos de un personaje desconocido. Ahora no es conocido, y si tengo que usar una sola palabra para describirle es: brillante. Le conoceremos cuando no es más que un niño de unos once años (no recuerdo muy bien la cifra), pero que mirándole actuar y oyéndole hablar cualquiera diría que tiene treinta. Y eso es a la aguda inteligencia que tiene, a su vida nómada y a la enorme cantidad de información y de conocimientos que va recogiendo cada día, y que recuerda con una vez que se lo digas. Pero también tiene una destreza de ese calibre. Capaz de aprender a tocar un instrumento en pocos días. Es alucinante. Y además conserva esa inocencia que todo niño tiene. Poco a poco, irá creciendo, le irán sucediendo cosas, irá madurando e irá cambiando y evolucionando. Es brutal el crecimiento que soporta del Kvothe del principio del libro al del final. Es un chico que tiene carisma, que sabe utilizar sus encantos y potenciarlos para conseguir todo lo que quiera. Un chico que sabe utilizar su inteligencia para sobrevivir día a día. Fuerte, valiente, luchador. Jamás se rinde. Aunque también tiene puntos malos. A veces se lo cree demasiado en algunos aspectos, se confía y le pasa factura. Pero, por lo general, es un ser magnífico, aunque muy humilde si tenemos en cuenta que el chaval es (casi) un dios. Me ha gustado muchísimo. Y lo que más me ha gustado son los momentos en que su verdadera edad asoma la cabeza a través de toda su madurez.
Voy a permitirme un momento de egoísmo y continuaré mi repaso de los personajes con Bast. Él sale muy poco, ni siquiera participa en la historia principal, pero estoy enamorada de él. Y creo que es por su nombre. Y porque, aunque sale poco, tiene un carisma brutal y un aire de mujeriego muy atrayente. Es joven, guapo y con mucha confianza. Me encantó.
Los padres de Kvothe son un encanto, personas que representan todo lo bueno de la sociedad. Ben, su mentor, es otro personaje de un corazón inmenso y una gran inteligencia que deja huella. Simmon, Wilem, Denna, Cronista. Es un libro enormemente completo a nivel de personajes y todos dejan huella, independientemente de si aparecen mucho o poco, e independientemente de si son buenos o malos. Consigue, con una pequeña presentación, hacer que los personajes te marquen. No es todo al mismo nivel, hay personajes que solo son de paso y no están hechos para dejar esa marca. Pero es completo, los que tienen que serlo están muy bien definidos y también son muy coherentes con ellos mismos. Simmon y Wilem son los que van en el ranking tras Bast.
Admito que, empecé este libro predispuesta a que no me gustase. Me pasa a veces cuando hay algo que le gusta a todo el mundo. Yo quiero que no me guste y poder regodearme en ello. No es que lo haga mucho y también hago lo contrario. Además, estoy segura de que es un comportamiento que se repite en muchos seres humanos. Y os cuento esto porque este libro ha supuesto un cinco rotundo. Quería que no me gustara y no puedo más que arrodillarme ante él, besarle el lomo y construirle un monumento entre las estrellas. ¡Exagerada!, me dirán algunos. Pero si lo soy, no soy consciente de ello. Cuando cerré el libro, después de leer un epílogo con una frase final sublime, sentí que estaba ante una obra maestra. No tanto por la historia, sino por su narración. Pero comenzaremos por la historia.
Como he dicho antes, este libro nos cuenta la historia de un niño y lo que le va sucediendo año tras año. Nos cuenta sus aventuras y desventuras. Algunas más agradables, otras terribles. Comienza siendo una historia afable, una historia sencilla sobre un niño que tiene una vida bonita y alegre. Hasta que llegamos a un punto, algo cambia y empieza a girar el primer engranaje de esta compleja novela. Una historia que no deja de tener muchas verdades que podemos encontrar hoy en día en las calles de nuestra ciudad. Una historia que no se corta nada en mostrarnos la peor cara de la sociedad, y también la mejor. Una historia en la que siempre está pasando algo, llena de magia, fantasía y acción.
El autor nos presenta un mundo exquisitamente creado. Tenemos esté universo, que tiene su propia sociedad, sus propias especies, sus propios idiomas, su propio mapa, sus propias costumbres, incluso sus propias leyendas. Desde el adoquín del callejón de la ciudad más pequeña, a la complejidad de la religión, está hilado por el autor. Y además con mucha maestría. Tal vez me pasó desapercibido, pero no encontré nada que desentonara o mermara la coherencia del conjunto. Lo cual es también muy complicado a un nivel tan profundo.
Y al fin llegamos a la narración y podréis saciar la curiosidad que desperté antes en vosotros. Iré directa al grano y os contaré por qué creo que la narración es lo que hace de este libro una obra maestra. Hay libros pesados en la literatura, también hay libros densos y libros lentos. Lo que me pasó con El nombre del viento es que leía, leía y leía, y cuando miraba la marca del marcapáginas apenas se había movido. Parecía que no avanzaba nada, pero en ningún momento sentí que era pesado, denso o lento. Es una contradicción, pero fue lo que me pasó. Y cualquiera capaz de conseguir esto, de conseguir que un libro me duré mucho tiempo, que sienta que no avanzo, pero que no se me haga pesado, sino que me haga disfrutar como una niña pequeña, se merece mi eterna admiración. Lo que me lleva a un enorme temor porque el siguiente libro no sea capaz de llegar al mismo nivel. Además, espero que hayáis entendido lo que he intentado contaros en toda esta parrafada, porque la verdad es que no las tengo todas conmigo. Añadiré, el que autor juega con la primera y la tercera persona según está narrando el presente o los "flashbacks" mediante los que conoceremos la historia de Kvothe. Otra más de las decisiones bien tomadas de este señor, que creo que nos ayuda a conocer mejor al protagonista que cualquier otra cosa. Me gustaría más ahondar en este tema, pero sería adelantarme demasiado a los acontecimientos.
Así pues, considero que este libro es uno de los grandes del género. El autor ha sabido crear un universo de la nada, tan completo como cualquiera de las sociedades que han poblado la Tierra desde el principio de los tiempos, con una coherencia y una veracidad asombrosas. Con un protagonista que no deja de evolucionar en ningún momento. Con personajes que consiguen llegarte con poco. Y una narración que ha hecho cosas muy curiosas en mí. Espero, deseo y rezo porque su continuación esté al mismo nivel. También espero no haberme pasado de entusiasmo y que, si decidís leerlo por mi culpa, no me odiéis cuando se acabe todo el tocho y no os haya gustado, o no encontréis lo que esperabais. Me disculpo de antemano. 


[...] Me han llamado Kvothe el Sin Sangre, Kvothe el Arcano y Kvothe el Asesino de Reyes. Todos esos nombres me los he ganado. Los he comprado y he pagado por ellos.



11 comentarios:

  1. ¡Hola! Tengo ganas de leerlo, aunque no es de mis prioridades.
    besitos

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  2. Que gran libro. Que gran saga. Simplemente es uno de mis favoritos. Me alegro que lo hayas disfrutado tantísimo como yo.

    Un besooo y lee pronto el segundo!! ;)

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  3. Hola, hermoso blog!! Te he afiliado, espero que tu hagas lo mismo (: Ademas te nomine a mis Premios Parabatais http://lagalaxialiteraria.blogspot.com/2014/11/premios-parabatais.html !
    Saludos!

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  4. ¡Hola! Pues la verdad es que hace tiempo que me quiero leer este libro, porque todo el mundo habla maravillas de él y después de leer tu reseña me ha quedado totalmente convencida, así que espero poder leerlo pronto.
    ¡Un saludo!

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  5. Por ahor ano me planteo leer los libros pero me dan curiosidad <3

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  6. *___________________________________________________________________*
    Así de forma infinita.
    No hay mucho más que decir XDD

    Un beso! :)

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  7. Este libro es de esos que tiene tanta fama que te llama la atención si o si. A ver cuando puedo leerlo.

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  8. Por como lo has descripto, tengo que leer ese libro. Lo necesito!!! XD
    Gracias por la reseña!!
    Saludos!!

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  9. https://www.youtube.com/watch?v=I8AGy9292rw

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  10. Tengo unas ganas de leerlo que me muero

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